martes, septiembre 20, 2005

España, Alemania y lo que nunca jamás sabremos

El 14 de Marzo de 2004 Zapatero ganó las elecciones. Muchos han sido y siguen siendo quienes ponen en duda la legitimidad de dichos resultados por la incidencia de los atentados del 11-M ante la eventual sorpresa que suponían. La base, simplemente que las encuestas no contemplaban dicha posibilidad.

Esta hipótesis sin embargo tiene un grave error en su planteamiento, las encuestas realizadas el día 14 de Marzo a pie de urna (3 días después de los atentados) seguían ofreciendo los mismos resultados favorables al PP.

A pesar de este dato (que fue convenientemente ignorado) poner en duda la fiabilidad de las encuestas suponía prácticamente un insulto a la inteligencia, nadie concebía que el cambio del voto no fuera tal sino un simple error de cálculo estadístico.

De nuevo la escena se repite, pero esta vez el escenario no es España, sino Alemania.Las encuestas vaticinaban unos resultados de 45% para Merkel y 25% para Schroeder. La realidad se encargó de transformarlos respectivamente en 35% y 34%.

El cambio es sin duda más que equiparable a la situación española, pero esta vez no hay atentado de por medio al que echarle la culpa, ni siquiera un acontecimiento notorio. Si lo hubiese habido la señora Merkel y todos aquellos que salieron perdiendo con el error de cálculo le echarían la culpa sin duda a dicho acontecimiento, como ocurrió en España, pero la verdad es muy distinta, señores las encuestas son sólo eso, encuestas.

Personalmente no creo que el 11-M cambiase sustancialmente los resultados de las elecciones atendiendo al dato importante de las encuestas a pie de urna pero jamás sabremos a ciencia cierta lo que habría ocurrido el 14 de Marzo si días antes una panda de desalmados no hubiesen asesinado brutalmente a 200 personas.

Así que si una cosa está clara es que las encuestas no son resultados electorales sino hipotéticas previsiones de los mismos que, como tales se equivocan.